martes, enero 09, 2007

Conflicto en el mundo

"No soy una mala persona, cariño, simplemente he hecho una tontería".

Esta frase la pronuncia Amelia (Adriana Barraza), una cuidadora mexicana de dos niños norteamericanos en la película "Babel", de Alejandro González Iñárritu. Se encuentran en un desierto al sur de California, intentando encontrar una salida a una delicada situación propiciada por un incidente con la policía fronteriza de EEUU, cuyos prejucios y malas maneras habían provocado una respuesta irracional y estúpida de Santiago (Gael García Bernal), sobrino de Amelia y el responsable de llevarles en coche a ella y a los niños de vuelta a San Diego. Por "una tontería" se encuentran en una situación crítica, como por otras tantas "tonterías" algunos de los variados personajes de la película se ven empujados al desastre y al fatalismo, aquello que nunca pensaron que ocurriría y que todavía les cuesta entender cómo llegaron a ese punto.

La cuarta película de González Iñárritu (México, 1963), que cierra el ciclo iniciado por Amores Perros (2000) y 21 Gramos (2003), pretende mostrar la complejidad del mundo, compuesto por culturas tan diversas y sociedades aparentemente muy diferentes entre sí, a través de una relación de personajes con algún vínculo, más o menos cercano, entre sí. El film, rodado en 4 idiomas (inglés, español, árabe y japonés), toma como nombre la denominación de una famosa construcción bíblica, la Torre de Babel, que representaba el intento del ser humano por llegar a Dios y que sería frustrado por la Divina Providencia gracias a la falta de comunicación y entendimiento entre los hombres, a los que hizo hablar en lenguas diferentes. Las historias que en Babel se retratan no solo son una muestra del mal camino al que lleva la falta de entendimiento. También viene a decir que ninguna cultura o civilización, por muy desarrollada que esté, está exenta de problemas. Sensaciones como el miedo, la desesperación o la incomprensión son comunes a todas la humanidad.

A pesar de las dificultades que comporta, pues un largometraje muestra lo que el director desea que se vea, percibo en la película un intento de mostrar un vertiente amoral de tres realidades existentes en el mundo. Creo que se busca una visión aséptica para que sea el espéctador el que se posicione de cara a las circunstancias que se producen en los relatos. No se trata de ver "buenos" o "malos", ya que todos los personajes tienen algo de bueno y algo de malo. Incluso los comportamientos más irresponsables e irracionales tienen una explicación que hasta cierto punto es lógica. Los conflictos y problemas van apareciendo pero no se debe a ninguna maldad personificada.

El ser humano es demasiado complejo para simplificar su espiritualidad a un simple equilibrio dentro del eje bien-mal. Por ello, reducir las relaciones humanas separando a unos, los buenos, de otros, los malos, no deja de ser una visión muy subjetiva limitada a la información que se posee. Muchas veces, ésta es insuficiente para un correcto juicio, aunque eso no impide que la gente juzgue, cayendo en la precipitación en no pocas ocasiones. Y aún cuando no fuera así, tampoco estaría garantizada la certeza de acierto al 100%. Es por ello que Babel te relata los hechos con cierto afán de objetividad, pero luego es el espectador quien hace sus propias valoraciones.

La película muestra 3 tipos de policía. La polícia japonesa es la que queda mejor parada, reflejándose muy correcta y educada, pero también es cierto que no está expuesta a la misma presión que las otras dos. A la policía marroquí se la muestra como dura y cruel, pero deben actuar contrareloj para evitar un posible incidente diplomático con EEUU, aliado político internacional de Marruecos, y resolver un caso que puede perjudicar seriamente su imagen de cara al turismo, que es la principal fuente de ingresos del país; Por su parte, la policía fronteriza norteamericana muestra una chulería y una prepotencia inmensa, pero, después de todo, son una manera muy persuasiva de hacer cumplir las leyes vigentes (aunque sea poco efectiva ante gente desesperada). Son insensibles al sufrimiento humano, pero cumplen con su deber y creen hacer un enorme servicio a sus país.

Tampoco pasa inadvertida la gran diferencia entre el primer y el tercer mundo. Este último está dispuesto a lo que haga falta por ayudar a alguién del primero. En cambio, en el primero todo son exigencias. No es de extrañar que, pese a todo lo que tienen, la felicidad en el mundo rico no esté garantizada. En parte porque la felicidad es algo que se comparte y en las sociedades occidentales (u occidentalizadas, como es Japón) existe una mentalidad bastante individualista, ensimismada, donde nadie desea cargar con el problema de los demás. En ese sentido, el Tercer Mundo que tanto nos atemoriza, nos puede dar alguna que otra lección.

Ahora bien, tanto en un mundo como en el otro, en común en los tres escenarios, hallamos algo: el amparo que reciben todos en sus respectivas familias. Si algo puede decirse de esta película es que muestra el poder del vínculo familiar: el niño dispuesto a morir para que salven a su hermano; el padre marroquí dispuesto a sacrificarse por sus hijos; El marido norteamericano que nunca desfallece para que su esposa sobreviva; el padre japonés que se esfuerza en comprender a su desequilibrada hija; La madre mexicana que corre un terrible riesgo para acudir a la boda de su hijo. Después de todo, en un mundo donde falta comprensión y entendimiento, donde se hablan diferentes lenguas y donde no todos están dispuesto a dar lo mismo, el principal lazo entre humanos, la relación familiar, es el más fuerte y universal de todos. La vida es un punto de encuentro entre todo tipo de personas, pero el vínculo que nos une de nacimiento es el único que, aunque haya peleas y discusiones, para bien o para mal, no se rompe nunca (hasta la muerte). Una prueba de que, estemos o no en conflicto con el mundo, estamos indisolublemente unidos a él.

1 Comments:

Blogger Tanhäuser said...

Leyéndote me han entrado unas ganas apremiantes de ver la película.
Ya te contaré si he visto lo mismo que tú.

Un saludo

10/1/07 17:33  

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