miércoles, febrero 07, 2007

El hombre del saco

Bueno, pasamos de la ficción del último post a la cruda y dura realidad. La grandeza de un ficticio presidente norteamericano como Jet Bartlet contrasta con la escasa talla política de su homólogo en nuestra realitad latente, el presidente George W. Bush. Y el problema no es que su curriculum refleje sus pésimas dotes para la gestión de cualquier empresa, privada o pública, que haya caido en sus manos o sus nulas aptitudes para los negocios. Tampoco que fuera un político mediocre, cuyos únicos méritos fueran, como gobernador, batir el record de personas ejecutadas en Texas o de recalificaciones de espacios naturales convertidos en cotos privados de unas pocas empresa. Lo peor no es que fuera alcohólico (si es posible dejar de serlo) , drogadicto o que haya sido arrestado en tres ocasiones por la policia (una de ellas por conducir completamente ebrio), puesto que cualquiera de las tres condiciones (o las tres) las comparte con muchos de sus conciudadanos y otros habitantes del planeta. Lo que inquieta realmente es que preside el país más poderoso del planeta y toma decisiones que, directa o indirectamente, acaban afectando a todo el mundo. Y estar en manos de un patán no es algo que haga gracia. No es simple cuestión de tener capacidad o no, ya que puede estar rodeado por un equipo muy bueno. Es la inocente y tontorrona imagen que se vende al mundo, mientras, con su beneplácito y a la sombra, se llevan a cabo todo tipo de actividades lucrativas, para único beneficio de una pequeña minoría que saca rendimiento, a costa de otros, de este enorme poder, otorgado "democráticamente".

Como EEUU es un país de especial relevancia dentro de la economía mundial, además de una referencia para muchos estados, la presentación de sus presupuestos anuales no pasan inadvertidos. Ayer, el presidente Bush exponía la propuesta presupuestaria para el 2008 (el último de su mandato) en el Congreso de EEUU, cámara que deberá aprobar la iniciativa legislativa, enmiendas inclusive, para su correspondiente ejecución. Fiel a su política, sobrada y abiertamente reconocida, se propone destinar una cuarta parte, 719.000 millones de dolares (casi 92 billones de las antiguas pesetas) a gasto militar, con la justificación de hacer frente a la "Guerra contra el terrorismo", un 1% más que en 2007. Ahora bien, como "responsabilidad nacional" es cosa de todos, es el deber de la ciudadanía compartir esta carga. Los más pudientes económicamente también son unos patriotas y no merecen seguir sufragando a este nivel estos gastos tan necesarios. Así que, se les recortarán un poco más los impuestos que pagan (a ver si así se les quitán las poderosas tentaciones de fraude) y esta reducción de ingresos se compensará reduciendo el gasto social (seguros de desempleo, los programas de formación,ect) , al que hay que añadir la disminución de las partidas a planes antidroga, asistencia a los refugiados o ayuda al desarrollo. "Mi fórmula para lograr un presupuesto equilibrado refleja las prioridades de nuestro país en este momento de su historia: proteger la patria y combatir el terrorismo, mantener la fortaleza de la economía con bajos impuestos y controlar el gasto" . Así son las cosas.

No vivo en EEUU pero como este tipo de cuentos podría, algún día, reproducirse en otros lugares del globo, incluido España, estoy algo inquieto. Sí, ya sé, alguno podrá pensar "éste ha visto demasiado las películas de Michael Moore". Sin embargo, creo que hay motivos más que suficientes para darse cuenta que, ante nuestros ojos, hay demasiadas sombras de realidad que delatan que estamos dentro la caverna platoniana; Que no sepamos en qué nivel estamos, quizá muy lejos de la salida, no significa que no debamos intentar ir a la luz.

La "Guerra contra el Terrorismo" tiene como base el 11-S. Anteriormente, EEUU había instigado el terrorismo en otros países del mundo, sobretodo en Latinoamérica, pero, a partir del ataque contra las Torres Gemelas de Nueva York en 2001, pasa a concebirse su persecución como una lucha "universal", liderada por ellos mismos, contra "toda forma de terror indiscriminado contra una población civil". Aparte del otro terror que su ejército genera en la invasión "ahora justificada" de otros países, esta lucha también justificó que una democracia, especialmente la norteamericana, comenzara, a nivel interno, a sufrir una serie restricciones en sus libertades y derechos civiles con un carácter totalmente indefinido, porque una confrontación de este tipo, contra un enemigo invisible, no se sabe cuándo puede tener fin. La historia nos ha enseñado que quién ostenta el poder siempre ha buscado la manera de controlar a la población para poder mantenerse en él y seguir disfrutando de sus privilegios. ¿Qué mejor manera de ejercer de un control social que una guerra permanente sin fin? De esta manera, el lider de un país mantiene a la población de su parte, con la mirada en otro lado, sintiendo más fervor patriótico que utilizando la inteligencia y relativizando todo tipo de males que atacan a la sociedad. Si a esto añadimos que un grupo de gente se beneficia económicamente de la gestión de la guerra y que un lider impopular recobra prestigio con una contienda en la que tiene todas las que ganar, con esta "guerra" ¿se está defendiendo al país o el nivel de vida, el status social y las riquezas de algunos de sus ciudadanos?

El presidente Reagan (1981-89) declaró en su tiempo la "Guerra contra las Drogas", cosa que le permitió meter mano en latinoamérica, tanto a nivel político como económico. Más alla de su influencia en la Guerra Fría, lo cierto es que los resultados de esta otra guerra permanente son poco satisfactorios: en la actualidad hay más consumidores que nunca y hay muchos más reclusos que cumplen condena por temas de drogas que por asesinatos y robos juntos. Luego está la famosa teoría que expone el ex-agente de la CiA Michael C. Ruppert, expulsado en el año 97 por denunciar el tráfico de drogas dentro de la Agencia. Basándose en datos económicos y opiniones de expertos, la economía norteamericana se sostiene gracias a la gran cantidad de transacciones realizada en Cash (dinero líquido). El tráfico de drogas mueve muchísimos millones de dólares que no se suelen invertir en acciones o valores y podría ser uno de los principales motores de que el dinero fluya en la economía. Suena un poco a disparate, pero no tanto como parece. Una de las grandes empresas de EEUU, Enron, había entrado en una espiral especulativa que bien pudo causar una crisis económica bastante gorda. La teoría de Ruppert, algo inverosímil pero no carente de lógica, era que la CiA traficaba con drogas, compradas directamente en Colombia, para obtener grandes cantidades de dinero líquido para la Reserva Federal para hacer frente a situaciones económicas muy difíciles y poder reactivar la economía. Una previsión que, como se pudo ver en Argentina, no era tan mala idea hacerla.

Sea cierta o no, la teoría del ex-agente Ruppert da para pensar. Nadie dice que la lucha contra el terrorismo o contra las drogas sean una absoluta ficción. Se combaten, pero bien podría ser que no interesara acabar con ellos. Y tampoco sería descartable que se instigue voluntariamente o que, cada X tiempo, se revitalice para dar pie a lo mismo pero con diferente nombre. Hay mucho dinero en juego. De los presupuestos de Bush se puede hacer la siguiente lectura, puesto cumple al 100% lo que se espera de él. Se invierte más en armamento y tecnología militar. Si no se produce ningún cambio extraño, gran parte del dinero se lo llevará BAE Systems Land and Armaments, a la cual pertenece la empresa contratista United Defense, (creadora del tanque Bradley) que llegó a facturar entre 2001-2003 más del 75% del gasto militar. Entre los principales inversores de United Defense se encontraba otra empresa contratista, The Carlyle Group, de la que, curiosamente, George Bush padre fue asesor hasta 2003 junto con James Baker III, secretario de estado con Reagan y Bush padre, bajo la batuta de Frank C. Carlucci, Secretario de Defensa de Reagan. Luego está el caso de la gran empresa contratista estelar de ingeniería y construcción de la Casa Blanca en Irak, Halliburton, que forma parte importante de la vida del vicepresidente Dick Cheney, de la que fue asesor durante los años de mandato de Clinton.

El caso del Carlyle Group es más curioso si cabe. Hasta finales de 2001, forzados por la presión de ciertos medios, el Saudi BinLaden Group, tenía al menos 2 millones de dolares en acciones y valores en esta empresa tan lucrativa. Se fueron, pero no cabe decir que aquella no fue la única ni la última inversión de este grupo saudí. Lo raro no es que todo el mundo esté forrándose, sinó que los hermanos del principal satán americanos también estén implicados en el meollo. Sí, repito, ya sé que esto es una paranoia conspiradora propia de un buen guión de Hollywood, pero la información y los datos están ahí. Y bastante documentados.

En fin, no pasa nada. La Guerra contra el Terrorismo sigue ahí y no faltará trabajo ni dinero. Además, por si fuera poco, se bajarán los impuestos. Ya está bien que algunos se estén pagando a si mismos. Se quieren beneficios. No vaya a ser que en 2009 haya un democrata progre y liberal en la Casa Blanca y se acabe el chollo. ¿Os sentíis ya más seguros en el mundo?

7 Comments:

Blogger Carlos said...

la verdad que poco se puede decir, es algo que sabemos... los poderosos políticos americanos y las empresas armamentísticas están muy ligadas y por eso no es de extrañar las políticas belicosas yankies.

No se si habías escuchado algo sobre el articulo sobre el Plan Rumsfeld y la teoría de provocar ataques terroristas de Chris Floyd. Este artículo apareció como número 4 de la lista final de Project Censored.

Adjunto el link de la traducción:

http://www.rebelion.org/imperio/040310floyd.htm

7/2/07, 16:53  
Anonymous Anónimo said...

Buen trabajo.

8/2/07, 17:20  
Anonymous Anónimo said...

Menuda parrafada nene...

Me voy a momir que es tarde y mañana curro...

Saludos!

Paz -orgt-

8/2/07, 22:26  
Blogger Reverendo Pohr said...

Tomo nota. Gracias!

19/2/07, 10:34  
Blogger Harry Reddish said...

En primer lugar, darte las gracias por enlazarme. Me siento verdaderamente honrado. En cuanto a lo que escribes, lo más complicado no es Bush, sino todo el grupo de "librepensadores" que tiene detrás, los llamados "neocon". Se trata de auténticos fanáticos que más allá de un presunto idealismo conservador. defienden toda una clase de intereses económicos como los que has documentado tan brillantemente. La tendencia del cinismo político que encarnan estos individuos se está intentando instalar en otras partes del globo (vease Blair, Aznar, países del Este) La sociedad norteamericana no debiera permitir que estos individuos revalidaran el poder en las próximas elecciones de 2008, sin embargo, me temo que en política priman otros intereses y está claro que la industria afín a Bush y a sus secuaces neocon, no permitirán un descalabro del Partido Republicano.
La esperanza es el Partido Demócrata, no lo creo, y el ejemplo más cercano lo tenemos en Clinton, que ha pasado por ser uno de los mejores presidentes de Estados Unidos, en cuanto a lo económico; pero no en lo que respecta a las guerras (recuerda si no, Somalia...)
Buen trabajo, como dice Ottinger. Felicidades

Salud!!!

20/2/07, 18:32  
Blogger montse-plana said...

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

27/2/07, 13:59  
Blogger Reverendo Pohr said...

Gracias a ti Harry. Es un placer tenerte como lector. Un compañero de "gremio" siempre es bienvenido.
La visión política de muchos prepotentes neocons es un mal referente y la imagen de una especie de sistema político mestizo: "tiranía en democracia". Supongo que hasta los clásicos se tirarían de los pelos...


Nota: He borrado el comentario anterior a petición del escritor,el cuál creía que podía dar pie a malos entendidos.

28/2/07, 14:07  

Publicar un comentario

<< Home