jueves, febrero 22, 2007

Una tarde en el congreso

"La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados." (Groucho Marx)

Lo siento, lo reconozco, hubo momentos que no pude reprimir la risa. Perdón de antemano si ofendo a algún ferviente seguidor del cine de los hermanos Marx, pero la sesión de ayer en el Congreso de los Diputados pareció cumplir el guión de una de sus espléndidas comedias de esta familia cómica. El presidente del gobierno prometió que el parlamento volvería a ser protagonista en la política nacional y, sin lugar a dudas, lo está siendo. Quizá no lo es de la manera que muchos desearíamos, pero hay que reconocer que últimamente nuestros representantes políticos nos están “amenizando” las veladas parlamentarias. Vergonzoso, tal vez, pero las sesiones cuentan cada vez con más “aficionados” y los acérrimos están más que nunca pendientes de la tele, sin perder el más mínimo detalle.

El nuevo acto fue la aparición en el Congreso del recientemente nombrado ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, blanco de las iras de la oposición, con la cual no tuvo reparo en “confraternizar”. Se supone que la Cámara es un lugar serio, que no debería dar pie al espectáculo, pero visto lo visto con la actitud de algunos políticos, parece que la competición para quién suelta la frase más digna de abrir portadas está abierta. Y, a tenor de lo visto ayer, el nuevo ministro no va a dejar que se le suban a las barbas. Algunos representantes del PP ya se están frotando las manos: ¡Por fin un rival digno!. Después de tres años de legislatura, ya comenzaban a aburrirse con tanto talante.

A Fernández Bermejo no le conocía gran parte de la población pero la oposición ha tardado poco en darle popularidad. Ejemplo de ello fue que fuera calificado de provocador, arrogante, vanidoso, soberbio, incompetente, sectario e irresponsable, además de Hooligan o radical. Sin duda una espléndida demostración de cómo se debe respetar a un ministro del gobierno español, sobretodo cuando solo lleva unas semanas en el cargo. El ministro fue más ingenioso en su respuesta: "Les agradezco el recibimiento amable que me han dispensado y, sobre todo, que no me hayan acusado también de ser el responsable del calentamiento global o del Big Bang".

A pesar de que Acebes consideraba, con toda la razón del mundo, que “aquí no hemos venido a hacer gracietas”, el nuevo responsable de la cartera de justicia prefirió la ironía y el cinismo para responder a determinados diputados. Después de todo, qué se puede hacer ante comentarios como "si permite que el PCTV se presente a las municipales, sabremos que Zapatero le nombró para reabrir la puerta de los ayuntamientos a ETA”. Esta sagaz observación, algo insolidaria teniendo en cuenta que Bermejo, al igual que Acebes, ha vivido muchos años amenazado de muerte por la organización terrorista, se topó con una respuesta sin desperdicio: “Para ilegalizar a un partido hacen falta pruebas. Sé que usted tiene una escasa experiencia en los tribunales, pero le invito formalmente a que se venga usted conmigo al ministerio; tenemos allí un cuadro que colgar, que es el suyo, y mientras le colgamos, que estaré encantado de hacerlo con usted, le voy a explicar cómo se plantea un proceso de esos y me va a entender, estoy seguro”.

El “careo” con Zaplana tampoco pasaría inadvertido. El ex-presidente de la Comunidad Valencia le acusó de hacer una “justicia de partido” y de desconsideración hacia el CGPJ. Bermejo no se cortó. Aparte de explicar la diferencia entre ilegítimo e ilegal, le espetó: “Quizá usted, de ordenación del territorio y de ladrillos me pueda dar lecciones, pero no en el ámbito del derecho, señor Zaplana”. Parece que el comentario indignó a bastantes congresistas que comenzaron a gritar “fuera, fuera” y “sinvergüenza”, ante la risilla de su portavoz, que parecía pasarselo bomba. Como diría Andrés Montes: “¡Saaaalinas, pero qué bien nos lo estamos pasando!!” Y eso que aún estaba por intervenir el congresista Michavila, gran “amigo” de Bermejo en sus tiempos de ministro de justicia.

"Su intervención ha sido bochornosa e impropia de un ministro de Justicia, que es el notario mayor del Reino. Me alegro de verle hoy aquí. Es usted por fin político, solo político y nada más que político. Antes era usted fiscal metido a político partidista, sectario, radical y visceral", le espetó casi a gritos para tapar los aplausos. Pero el nuevo ministro, pelillos a la mar, se sinceró con él: "No sabe cómo me gusta poder darle la bienvenida, pero ya sabía que era difícil, porque el diputado ausente rara vez aparece” (Michavila ha recibido un premio de los periodistas parlamentarios por su escasa presencia en el Congreso). "Gracias por darme la bienvenida al Congreso. Llevo 13 años aquí. Quítese los guantes de boxeo contra la democracia, contra el PP y sea un hombre ponderado”.

La cuestión es que, aunque parezca mentira, la prensa ha coincidido en la misma observación: los miembros de los dos partidos mayoritarios se fueron contentos del Congreso. Los socialistas porque han encontrado a un contundente e inteligente orador, capaz de repartir estopa a la oposición; Y los conservadores porque creen que ya tienen justificación para poder seguir dando guerra en la cámara baja.

"Una mañana me desperté y maté a un elefante en pijama. Me pregunto cómo pudo ponerse mi pijama."

3 Comments:

Blogger Carlos said...

No creo que sea lo mejor ir al Congreso para simplemente hacer alardes de oratoria. El Congreso está para hacer política.

Parece que hay gente (partidos) que aún no lo han entendido.

Bermejo sin duda está sobrado de ella, aunque espero que nos sorprenda no por lo ocurrentes y ácidos comentarios hacia las butacas de la derecha sino por su gestión.

No obstante, no voy a negar que me alegro que por fin haya alguien que con un estilo depurado le de la misma medicina a los cavernarios.

La verdad que fueron unas contrarréplicas geniales a la tarde de toros que se presenció... el cartel diria algo así

El valiente matador Bermejo contra 7-Bravos Morlacos-7

23/2/07 10:45  
Blogger Juan Rodríguez Millán said...

Sencillamente vergonzoso. Me he pasado seis años siguiendo las sesiones de control en el Congreso (por obligación laboral, no soy tan masoquista; afortundamente esa etapa terminó) y puedo afirmar sin dudarlo que no sirven para nada. Propaganda, palabrería, enfrentamientos vacíos y gratuitos, bronca innecesaria e interés abiertamente partidista. Ya no queda un solo político que vaya al Congreso (o al Senado) a resolver los problemas de los ciudadanos. Sus señorías tienen un sueldo muy elevado por un trabajo ínfimo para el que no es necesaria ninguna cualificación. Y si encima la parte visible de su trabajo es este bochorno (iba a decir semanal, pero anda que no tienen vacaciones), apañados vamos...

23/2/07 12:01  
Blogger Jona said...

Hola Mario.
Voy a ser sincero, y decirte que no me he acabado de leer el post.
Pero creo que Bermejo es una bestia, que la Vice ya no va a ser la única que salga en noche Hache en sus contestaciones al PP.
Sinceramente estoy de acuerdo en sus contestaciones, pues creo que lo de ir dejándoles hacer estaba muy bien al principio, por no entrar al trapo, pero ya es suficiente.

PD:Este comment no es que sea de lo mejorcito que he hecho ultimamente, pro toy en un momento duro...xd.

1abrazo, como siempre genial el post (por lo menos lo que he leido)

24/2/07 6:48  

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