viernes, octubre 02, 2009

Corazonadas, pronósticos y resultados

No pudo ser. La designación olímpica finalmente ha reservado su billete del 2016 para Rio de Janeiro y no verán de momento unas segundas olimpiadas en territorio español. Todas las cábalas y especulaciones han llegado a su fin: Chicago, pese a la aparición de su presidente, no pasó de la primera votación; Tokyo, pese a su proyecto impecable, se quedó a mitad de camino; Y Madrid, pese a su enorme ilusión ofrecida y su intensa actividad "diplomático-electoral", ha confirmado definitivamente que Europa no iba a tener dos JJOO consecutivos en su territorio continental. Por primera vez en la historia, Sudámerica (que no Latinoamérica, puesto que Mexico ya fue sede en 1968) será escenario de la mayor y más universal competición deportiva del mundo.

Debo decir que no esperaba que la candidatura madrileña llegara tan lejos. Cuando hace 4 años, tras el decepcionante descarte de Singapur, algunos responsables de la candidatura dijeron que insistirían de nuevo para la designación inmediata, más de uno no podría evitar pensar que era una pérdida de tiempo, ya que cualquier opción europea tendría escasísimas probabilidades de recoger la bandera olímpica de Londres 2012. Aún así, la candidatura madrileña insistió, consciente de que, almenos, no competiría contra ninguna gran capital europea (París, tras su traumática derrota de Singapur, prometía ser muy dura rival en estas lides pero lo pensó para el 2020). Y, mira por dónde, hoy se ha plantado en la mismísima final, momento en el cuál ya no se dice el resultado de una votación sino directamente se lee el nombre de la ganadora. Algo que no consiguió ni de cara al 1972 (Munich obtuvo la mayoría absoluta en segunda votación, por lo que Montreal y Madrid se fueron a la calle simultáneamente) ni de cara al 2012. Aunque no sirva de consuelo, no está nada mal para no ser favorita para nada.

De todas maneras, puedo decir una cosa: creo que, más allá de principios y códigos morales, elegir qué sede albergará una série de competiciones deportivas a través de un competición (de carácter político, pero competición), me resulta bastante coherente. Se lo podrá denominar de muchas maneras, incluso empleando variados sinónimos de mamoneo, peloteo, ect... pero sigue la lógica del deporte: hasta que no se acaba, el resultado no es definitivo; no gana siempre el mejor; y el vencedor suele venir determinado por diversos factores: habilidad, suerte, entorno favorable... y cualquier truco o trampa que no sea descubierta al momento.

La primera de las tres votaciones de este proceso de selección suele dejar constancia de cuál es la opción más atractiva, ya que todos los votantes eligen su "primera opción". No deja de ser significativo que, pese al estigma (por la tradición rotatoria continental) de "sede europea", Madrid fuera la más votada (28), por delante de Rio (26), Tokyo (22) y, la gran decepción, Chicago (18). Supongo que si Huntington no hubiera fallecido el pasado año, hubiera encontrado alguna explicación al lapsus de su teoría culturalista, que en Copenhague se ha visto poco confirmada. Pero la cuestión es que las dos ciudades "latinas" coparon la mitad de los votos en la primera tanda, por lo que, evidentemente, han recibido apoyo de votantes no que hablan nada de español ni portugués; También ha quedado patente que el favoritismo en las apuestas no sirve para nada: una vez los miembros del COI se encierran en un hotel y comienza el politiqueo, el resultado pasa a ser menos previsible de lo esperado. Y así ha ido la cosa: la favorita en las casas de apuestas, Chicago, con los Obama al frente, se ha quedado fuera en la primera criba.

La segunda votación supone la entrada en acción de las "segundas opciones/preferencias", una elección alternativa que normalmente tampoco suele dejarse a la improvisación de los votantes. La mayoría de ellos suelen estar clara e inevitablemente "vinculados" a una opción determinada, pero, a la hora de quedar bien, siempre pueden "ofrecer" un apoyo una vez quede alguno liberado de su "primera opción" fallida. Una especie de "mercadeo de segundas opciones". La delegación española estaba especialmente preocupada por esta votación: los votos seguros se dejan ver en la primera elección, y manejar el "después" ya no es tan fácil; la incertidumbre sobre quién quedará eliminado, no permite "amarrar" de antemano y con certeza votos procedentes de segundas opciones. Y entre votación y votación no hay tiempo para "negociar". Parece que la candidatura madrileña se jugaba gran parte de sus posibilidades con segundas opciones en una pronta eliminación de Rio, que le permitiese acceder al apoyo latinoamericano (incluído el brasileño) de cara a la final. Eso, no solo no ocurrió, sino que la candidatura brasileña se llevó prácticamente todo el apoyo que había recibido Chicago (46), demasiado cerca de la mayoría absoluta que la hubiera proclamado automáticamente sede oficial del 2016. Madrid, al mantener su apoyo inicial (28+1), pudo imponerse a Tokyo (20), lo cuál dejaba a su candidatura a un paso del éxito. No obstante, con los números en la mano y la improbabilidad de que se produjera un significativo trasvase de votos en tan poco tiempo, realmente ha sido esta segunda votación la que ha dejado el "pescado" más que vendido. A esas alturas, pocos van a cambiar de voto y 17 votos de diferencia son prácticamente insalvables con solo 20 votos (+3) a repartir de nuevo. En 2005, Londres 2012 se impuso por un único voto cuando iba 5 por debajo de París y ya fue un "sorpresón". Así que, pese a la emoción final y pese a que "hasta el rabo, todo es toro", lo cierto es que Rio ya tenía ganada su olimpiada para el 2016 antes de la tercera votación. Solo una hecatombe lo iba a impedir.

Por lo tanto, la tercera votación es dónde se ha forjado la decepción para la candidatura española, pero, de hecho, ha sido un mero trámite. La aplastante victoria por 66 a 32 no ofrece dudas: después de la votación anterior, muchos ya esperaban que Rogge citase el nombre de la emblemática ciudad carnevalera brasileña. Casi la integridad del voto a Tokyo se fue a Río y Madrid solo pudo ganarse 3 terceras opciones. Estaba claro que la primera alternativa de la mayoría bailaba más a ritmo de samba que de chotis. Si no fuera por la emoción que supone escuchar un nombre para manifestación de júbilo, se podrían haber ahorrado alargar tanta agonía.

En fin. De aquí a cuatro años, más.

6 Comments:

Blogger Juan Rodríguez Millán said...

Asumo y comparto la necesidad de que la elección parta de un modelo competitivo, pero mantengo mis dudas sobre el modelo del COI. Y antes de que algún malpensado lo diga, no se debe a la derrota de Madrid. Y es que hay tres detalles que me chirrían.

Uno, el mmás tanto y probablemente inofensivo. Uno de los delegados del COI no supo votar ni en la primera ni en la segunda votación. A la tercera aprendió. El sistema de asignar un número del 0 al 9 para cada ciudad me parece tan absurdo como deseoso de que haya errores. Si hasta la Play tiene mandos de cuatro votones...

Dos, que de la primera a la segunda votación hay dos votos de Tokyo que se caen sin motivo claro. No tiene lógico que entre Chicago, Tokyo, Madrid y Río uno apueste por Tokyo y que entre Tokyo, Madrid y Río, lo haga por Río. Ninguna lógica y, en cambio, muchas sospechas.

Y tres, que el hecho de que haya tres votaciones favorece la corrupción y el voto dirigido. Es inaudito que el voto en bloque de Chicago primero y de Tokyo después se fuera a Río. Inaudito y difícil de creer por motivos puramente derivados de la competición.

Con todo, felicidades Río. Que tengáis unos grandes Juegos y que nos hagáis disfrutar.

5/10/09 13:29  
Blogger el_situacionista said...

Con un poco de suerte no se presentan a las de 2020 y dejamos de ir tirando el dinero público por aquí y por allí.

5/10/09 17:05  
Blogger C.C.Buxter said...

Más o menos, al final fue como se esperaba. ESo sí, no deja de sorprenderme que Estados Unidos se haya dado otro batacazo a la primera de cambio, como ya le pasó a Nueva York... Tampoco deja de sorprenderme el mal perder que tienen algunas personas, a las que sólo les ha faltado decir que ha habido tongo y que los extranjeros nos tienen manía (seguro que Platini, ese hispanófobo, ha hecho de las suyas...). Convendría recordar lo del "espíritu olímpico" y "lo importante es participar".

En fin, tanto análisis, tanto esquema, tantas apuestas... al final sabemos que estas cosas se acaban decidiendo en el Club Bilderberg. Y con aficionadas como la brasileña de la foto, no se resisten ni los dueños del mundo.

5/10/09 20:40  
Blogger Dani said...

bueno, bueno

un post muy interesante pero siento decirte que lo mejor del mismo es la última foto...en dos palabras: Im presionante!

5/10/09 22:44  
Anonymous Miroslav Panciutti said...

Hay que ver lo que he aprendido sobre el sistema de votación para la designación de las sedes olímpicas. No tenía ni idea (mi ignorancia se reduce un infinitésimo más). En cuanto al sistema de descartes sucesivos, me resulta interesante y podría dar bastante juego en varias tomas de decisión distintas de ésta.

6/10/09 9:06  
Blogger Reverendo Pohr said...

Ya sabía yo que la imagen de la aficionada era un buen reflejo de los grandes argumentos esgrimidos por Rio a la hora de pedir los JJOO...

31/10/09 14:41  

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